Ser Vegetal


Caminando por el desierto se encontró con un cactus raro, y antes de acostarse, cocinó una sopa con esta planta. Al quedarse dormido, su frente ardía como un salar. La madre angustiada lo llevó donde el médico, y más tarde éste le decía: "Lo siento señora, su hijo quedó en estado vegetal". A la semana siguiente, el niño desaparece para renacer en la tierra. El niño volvió a crecer robustamente, sus pies se agarraron profundamente al suelo y sus brazos se ramificaron casi hasta el cielo. Hoy en día, él disfruta jugando con los otros niños que se cuelgan de sus frondosos brazos.