Y Otra Vez el Amor


El universo entero conspira para que, a lo menos uno, te ame.
Y el amante salvaje se pierde;
te busca, y en su propio llanto desesperado,
a si mismo se encuentra.

Eres costa nublada de pájaros policromados,
no dejas que el amante deguste la metálica luna.
Y el amante, desesperado se pierde;
te ama, y en su obsesión maniaca-depresiva consuela tu ausencia.

Por fortuna lo confieso: en mis oníricos pensamientos te amo con locura.
Tanta locura, tanta, que mis solitarios recuerdos explotan.
¿Cuándo será el día en que florezca tu existencia en mis percepciones?
¿Cuándo será el día en que tu abrazo sea sincero, y no un mero beso acostumbrado?

Dedicando mi muerte a la Teoría de La Vida,
nada complace tanto como tu vida junto a la mía.
Y es que te amo tan lejana...
lejanía que es ambrosía del olvido,
algo que ni siquiera el Número de Fidias corregiría.


(Yerkobits)









(Sofía)²


Corría 1874. La rusa Sofía Kovalevsky tenía sólo 24 años cuando obtiene su doctorado en matemáticas en la Universidad de Göttingen (Alemania) y realiza una de sus mayores contribuciones: el Teorema de Cauchy-Kovalevsky y, hasta el día de hoy, todo aquel que estudia formalmente la matemática debe aprenderlo para resolver ecuaciones diferenciales parciales.

Pese a todas las recomendaciones de destacados colegas, no logra un puesto como académica. Sólo diez años más tarde lo consigue en la Universidad de Estocolmo. En Suecia la conocen como "Sonya", donde también se dedica a la literatura. Se transforma en una de las primeras mujeres académicas en Europa.

Mientras tanto, en Francia, Sophie Germain (1776-1831) quien era hija de un rico comerciante, no podía ingresar a la École Polytechnique por ser mujer. Sin embargo, comienza sus estudios por correspondencia, haciéndose pasar por un antiguo estudiante: monsieur Antoine-August Le Blanc. Hasta que su maestro, el famoso Joseph Louis Lagrange exige categóricamente ver a tan brillante estudiante. Recién ahí se entera de que es una joven mujer.

Sofía Kovalevsky conoce a los hombres más influyentes de la época: Fedor Dostoyevski y a Karl Weierstrass (su tutor), padre del análisis moderno. También, gracias a que su marido (Vladimir Kovalevsky)  era paleontólogo y dueño de una imprenta, entabla amistad con Charles Darwin llegando al hecho de que la edición de uno de sus clásicos, "Las variaciones de animales y plantas bajo la acción de la domesticación" (1868), salió primero en ruso (y un par de semanas después en inglés). Tras el suicidio de su esposo, la hermosa Sofía es pretendida por muchos hombres.

Sophie Germain admiraba a Carl Friedrich Gauss, uno de los matemáticos más célebres, y por esta razón comienza a escribirle como monsieur Le Blanc. Las especialidades de la francesa eran las teorías de los números y de elasticidad. Cuando Napoleón invade Prusia, Sophie teme por la vida de Gauss. Ella era amiga de un general francés, al cual le pidió que velara por la vida de Gauss. El militar le revela al matemático que le debe su vida a Sophie Germain. Pero él no conocía a nadie con ese nombre. En su siguiente carta, Sophie le cuenta la verdad.

Gauss responde a la carta de Sophie: "La afinidad por las ciencias abstractas en general (...) es demasiado rara. Pero cuando una persona del sexo que, según nuestras costumbres y prejuicios, debe encontrar muchísimas más dificultades que los hombres para familiarizarse con estos espinosos estudios, y sin embargo tiene éxito al sortear los obstáculos y penetrar en las zonas más oscuras de ellos, entonces sin duda esa persona debe tener el valor más noble, el talento más extraordinario y un genio superior".

Los rumores dicen que el mismísimo Alfred Nobel (creador del homónimo premio) pretendía a Sofía Kovalevsky tras el suicidio de su marido. Pero ella no le correspondió. Como venganza (dice el rumor), el filántropo no creó la categoría del galardón en matemática. Además, Kovalevsky era amiga del matemático sueco Gösta Mittag-Leffler, quien supuestamente se llevaba mal con Nobel. Pero lo cierto es que a Nobel le gustaba que la ciencia fuese comprobable experimentalmente, y por eso no creó el premio en matemática. No obstante, el matemático canadiense, John Charles Fields, crearía tiempo después la medalla Fields (el equivalente al Nobel de Matemática).

Años más tarde, Sophie se transforma en la primera mujer que asiste a sesiones de la Academia Francesa de Ciencias. Sigue en contacto con Gauss. El matemático quiere entregarle en reconocimiento un importante grado honorífico pero, antes de recibirlo, Sophie muere de un cáncer de mamas. Su acta de defunción dice: "mujer sin oficio".



Sofía Kovalevsky
Sophie Germain