Autoinmune



Buscas y te desesperas
porque no encuentras lo que te llena,
y no te has dado cuenta
que tú misma
eres la respuesta a lo que te falta.

Envidias la velocidad y la belleza ajena,
envidias no tener y no poder,
no saber, no hacer...
Pero olvidaste que
la envidia es un grito que quiere querer.

Crees que el horizonte
es distinto desde tu posición,
y que para ti todo es diferente.
Déjame decirte, oh pequeña,
que tu punto de vista
puede ser horizonte para la gente.

Y, por sobretodo,
tiendes a pensar que el mejor halago
es que te digan lo que quieres oír.
Pero, date cuenta, que el mejor halago
es que alguien te quiera escuchar.

Eso es.
No más explicaciones.
No eres el centro el mundo: !Tú eres el mundo!







Educación gratuita y de calidad.


Mientras tanto, en una dimensión paralela:

- Pedro, joven de 17 años, estudia afanosamente para ser el mejor puntaje de admisión, y entrar a estudiar pedagogía en una buena universidad. Él piensa que esa es la manera de dar calidad a la educación.

- María, dueña de casa, acompaña a su hijo a devolver la pelota que éste robó. Él jamás olvidará esta enseñanza.

- Joaquín va en segundo medio, su madre viene de Curacautín y su padre es vendedor ambulante. Joaquín quiere ser policía, para que sus hijos tengan más oportunidades en la vida.

- Paula es la esposa del gerente. Este domingo se junta con sus amigas de la iglesia, porque están reuniendo libros para donar a la escuela donde asisten los hijos de la sirvienta.

- Don Raimundo es un anciano con edad desconocida. Casi toda su vida la dedicó a cultivar repollos. Hace unos meses atrás aprendió a leer-y-escribir porque su nieta le enseñó. Hoy se le ve muy entusiasmado escribiendo la historia de un ratón que esconde oro dentro de los repollos.




   







Lacrimosa



Llorar de felicidad, de rabia, de dolor físico, de pelar cebollas...
Llorar es una interrupción emocional, donde las sombras de lo cotidiano son irrelevantes, donde lo importante es contemplar lo esencial. Llorar nos hace ajustar la respiración y limpiar los ojos, para que así podamos enfrentar de mejor manera la nueva realidad.