Bullying: La Ley del más Fuerte



Por mucho tiempo se ha dicho que el matonaje escolar (aka "bullying") es una tragedia por donde se le mire. Psicólogos, profesores, periodistas, y otras profesiones, tratan de asir este fenómeno; algunos desde la perspectiva científico-humanista y otros desde el lado testimonial. Pero, sin desmedro de lo anterior, veamos a continuación una interpretación más sistémica...

Así como varios seres vivos poseen garras y dientes para atacar (comer) y defenderse (no ser devorados), hay algunos seres vivos que poseen otros recursos para lograr lo mismo: esconderse en el medio.

Esconderse en el medio requiere de algo más que miedo o sutileza. También se necesita adaptar la forma corporal al ambiente exterior (entorno). Este es el caso del mimetismo y del camuflaje.

En los seres-humanos, la verdadera piel con la que interactuamos con el entorno, es mental. Este atuendo se llama lenguaje. Es más: la persona (palabra que en latín significa "máscara") es capaz de adaptarse al hostil mundo exterior mediante el uso de MENTIRAS... de manera análoga a como ciertas ranas y mariposas engañan a sus depredadores.

El acto de mentir, es pues la reacción natural del sujeto que intenta sobrevivir usando sus garras intelectuales. Siendo el enemigo, en la mayoría de los casos, la sociedad ("las personas que no son yo"). Aunque en algunos casos, afortunadamente este engaño es catalogado como arte (v.g. literatura).

Si examinamos la naturaleza, veremos que en muchos casos el control de la población de una especie viene dado por los especímenes de su mismo grupo, y no tanto por depredadores de otra especie. En los seres-humanos, el requisito para que un especimen sea apartado, consiste en "incomodar a los normales".

Esta normalidad, vista más allá de la estadística, es lo que conmunmente contiene los elementos de la "zona de confort". Entonces cuando surge una persona con otras aptitudes e intereses, aparece el conflicto. Homo homini lupus.

Estas personas no-normales (úsase el eufemismo "especiales"), pueden ser aquellos que tienen inclinación dedicada al estudio, los que conservan su inocencia preescolar, los que hablan con alguna notoria dificultad o simplemente que no hablan; también los que tienen alguna distinción física, orejas grandes, piernas cortas, piel o pelo de un color distinto a su prójimo; y para que hablar de las señales que delatan el origen socioeconómico.

Las personas "especiales" son un peligro para el "montón" que tiene pánico de ser delatado y sacado de su mundo de mentiras.

Así pues, la persona que sufre matonaje, se va haciendo cada vez más fuerte (exceptuando aquellos casos donde hay suicidio o sicosis homicida). La fortaleza se nutre de la hostilidad del entorno, acentuando en algunos casos la necesaria instrospección presente en aquellos que ocupan la cúspide de la pirámide alimenticia. Quizá una gran parte de los que sufrieron matonaje "aún" están en la etapa de depresión; pero una vez superan esta fase, practicamente ya no tienen depredadores. Los matones y sus cómplices envejecen en una zona de confort que los lleva a la ruina en el largo plazo.

Finalmente, de acuerdo a lo explicado, entendemos el porqué varios adultos que sufrieron matonaje en su infancia-adolescencia terminan ocupando cargos de gran poder o simplemente gozan de ciertos privilegios que la mayoría no tiene. Siendo también, en más de un caso, líderes que cultivan el care-rajismo como si estos mismos fueran ahora los matones que se desquitan de la sociedad.