Pueblo Asperger




Al cerebro de una persona la podemos comparar con un pueblo; con sus respectivas instituciones básicas para funcionar (HABILIDADES): escuela, hospital, alcaldía, comisaría, almacén, bar, cementerio, iglesia, etc.

Cada vez que nos encontramos con alguien, es como visitar ese pueblo. Al encontrarnos a un niño pequeño, el pueblo está recién formándose y hay varias construcciones recién en sus cimientos. En un adulto, vemos que existen pueblos muy alegres y pintorescos, llenos de museos y ferias de arte; así como también notaremos pueblos con bastantes adelantos tecnológicos, leyes estrictas con algo de burocracia, y dónde la rápidez del día-a-día es lo más notorio. En un anciano, notamos que son de esos pueblos que duermen siesta, que celebran muchas efemérides, y de atardeceres silenciosos.

Consideremos que cada pueblo se comunica con otros pueblos, y con los habitantes de sí mismo, a través de emisoras de radio (LENGUAJE). Éstas transmiten los acontecimientos de su pueblo, su estado de ánimo, sus secretos, su música. Incluso existen radios muy famosas, con una programación fascinante y de calidad. Cada uno de nosotros tiene un receptor de radio para escuchar estas transmisiones; y nos encontramos con pueblos de muchas emisoras con variados temas, y otros pueblos con pocas.

No obstante, existe un pueblo muy especial, el Pueblo Asperger: un lugar donde hay muy pocas construcciones, para mucha gente (los ESTÍMULOS que recibe el cerebro). Esta gente gasta mucho tiempo haciendo fila, esperando su turno para ocupar alguno de los altamente demandados servicios de las escasas instituciones disponibles; las construcciones están repletas, y nadie del pueblo sabe precisamente como hacerse cargo para solucionar este hacinamiento.

Las instituciones de este pueblo especial, se especializan enormemente a causa de atender solicitudes incluso de aquellos que buscan otro servicio. No es raro ver que en la misma escuela se reunen los bomberos por la noche, los jóvenes hacen fiesta en el gimnasio los sábados, y hay misas los domingos en el patio; y que de vez en cuando algunas de sus salas son un consultorio y otras veces son dormitorios para el regimiento. Finalmente esta institución se convierte en una "super-escuela".

El Pueblo Asperger, debido a su afligida vida, tiene muy pocas emisoras/receptoras de radio y generalmente son de precario contenido. A veces sólo una radio; otras veces ninguna (aún). Es un pueblo muy dinámico, lamentablemente aislado. Sólo después de muchos años de esfuerzo, logran estabilizar una emisora; ésta puede llegar a poseer una acelerada programación debido a la gran cantidad de mensajes a comunicar, aunque en otros casos su programación es exquisitamente ordenada para optimizar al máximo el tiempo de transmisión.

Cuando logramos escuchar al Pueblo Asperger, nos damos cuenta de que ellos siempre necesitaron la ayuda de otros pueblos. Lo que más desea el Pueblo Asperger, es que lo visitemos y le ayudemos a construir alguna institución que no está. Y lo más importante no es consentir a su pueblo ni mucho menos envenenarlo con pócimas milagrosas; lo realmente necesario es sintonizar bien el receptor y encontrar la radio-emisora a la cual hay que ayudar a estabilizar.